l-2PARA UNA COMPRENSION DE FONDO acerca de Yeshu, es necesario entender el mundo y la secta en la cual vivió. A diferencia de las sectas modernas, las sectas antiguas no eran solamente sistemas de creencias; eran a menudo también culturas o subculturas dentro de su mundo mayor. A menudo tenían un ropaje específico, dietas, escrituras religiosas y, a menudo, sus propios Dioses o Diosas. Cuando hablamos de las siete sectas antiguas de Palestina, realmente hablamos de siete culturas y subculturas antiguas. Saber la secta de alguien era saber quién era su Dios o Diosa, lo que comían, lo que reverenciaban como escritura, su ética y una multitud entera de otros factores.

El Cristianismo moderno, asumiendo que Jesús nació y fue criado como un judío, ha hecho todo tipo de suposiciones acerca de su temprana vida, estilo de vida y sistema de creencia. Muchas de estas conclusiones han sido lo opuesto a la verdad. Este malentendido ha sido compuesto por las escrituras del Nuevo Testamento, que a menudo apoyaban esta idea equivocada de una niñez judía. Estos relatos del Nuevo Testamento están estropeados porque Yeshu nunca fue un miembro de los Saduceos, Escribas, Fariseos, Hemerobautistas o Herodianos. ¡Él era, por supuesto, un Nazareno! Para realmente apreciar a Yeshu el Nazareno, es importante conocer lo que él, como un Nazareno, hizo y significó. Estos detalles no están en la historia de los libros del Nuevo Testamento que transforman a Yeshu, el Gnóstico Nazareno, en Jesús el Dios Grecorromano.

Dos Corrientes 

Existieron dos corrientes muy distintas de pensamiento y cultura en el antiguo Israel. La corriente pura de Esenios y Nazarenos que adoraron a un “Dios Viviente,” creador de los Universos de Luz; y la corriente de los Judíos que adoraron a “Jehová”, un Dios iracundo, intolerante, de muerte y destrucción, al cual, lo identificaban como uno de los creadores de este universo material caído.

Los Nazarenos adoraban a un Padre y una Madre Divinos y les llamaban “Jiya”, que quiere decir “Vida” o “Los Vivientes”, porque es Su fuerza de Vida la que anima todas las cosas. Los Esenios adoraban a esta Vida ofreciéndoles los Primeros Frutos de sus campos y huertos sobre altares sin el derramamiento de sangre, porque fueron enseñados a encantarse en el Ziwane Viviente, [1] en los alimentos y la generosidad de la Madre Terrenal y en los corazones que sinceramente los aman.

En contraste con esta adoración de la vida, crecimiento y fertilidad, los Judíos adoraron a un Dios masculino de muerte que exigía el sacrificio animal, la destrucción, la guerra y la sangre de víctimas inocentes. [2] Yeshu el Nazareno condenó esta matanza de animales, cuando Él dijo:

“He venido para abolir los sacrificios, y si ustedes no dejan de sacrificar, la ira de Dios no cesará para con ustedes.” [3]

Yeshu también condenó al Dios sangriento judío detrás de los sacrificios cuando Él dijo:

“Jesús les dijo: Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais, porque yo salí de Dios y vine de El, pues no he venido por mi propia iniciativa, sino que El me envió… Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.” [4]

Estas cosas pueden sorprender ya que muchos creen que Yeshu el Nazareno adoraba al Dios no-Nazareno de los Judíos y fue enviado por él, pero esto no es así. Yeshu fue enviado por el Dios Viviente Nazareno llamado “Jiya” o “Vida,” su Padre y Madre Celestiales. Él no fue enviado por Yahvé o Jehová. Estos Amorosos Padres en el Cielo nunca exigieron un sacrificio sangriento por parte de Su Hijo sobre una cruz, ni Ellos crearon la llamada “Ley de Moisés” de los Judíos, tampoco Ellos inspiraron a los supuestos profetas Judíos encontrados en el Antiguo Testamento. El historiador antiguo Epifanio llamó a los Nazarenos “rebeldes” [5] porque ellos no creían en su Biblia sangrienta. Sin embargo, ellos tenían buenas razones para rechazarla.

 


[1] Ziwane es un término Arameo que se refiere a la luz espiritual atrapada en objetos materiales como el alimento vegetal y frutal.

[2] Génesis 8:20-21; Éxodo 12:29, 13:2, 13:12-15, 15:3, 31:12-15, 32:27-28; Levítico 1:5-9, 27:28-29; Números 15:32-36, 18:17-19, 31:17-18; Deuteronomio 2:33-34, 7:16, 7:23-24, 13:6-10, 13:15, 20:11-17; Josué 6:21; 1-Samuel 15:2-3; 1 Reyes 8:62-64, 13:1-3, 16:34; 2 Reyes 2:23-24; Ezequiel 9:5-7, 20:25-26; Isaías 13:15-18; Hebreos 9:16-17, 9:22; Etc.

[3] Epifanio, Panarion 30.16,4-5

[4] Juan 8:42,44

[5]  “Nazarenos, que significa, “rebeldes,” quienes prohíben la alimentación de la carne, y no comen seres vivos en absoluto. Ellos tienen los nombres santos de los patriarcas que están en el Pentateuco, pasando por Moisés y Josué el hijo de Nun, y creen en ellos – quiero decir en Abraham, Isaac, Jacob y los más tempranos, el mismo Moisés, Aarón y Josué. Pero sostienen que las escrituras del Pentateuco no fueron escritas por Moisés y mantienen que tienen otras.” – Panarion 19.1

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