“Le llamarán un Nazareno” – Mateo 2:23

Epifanio de Salamis en su Panarion describe las 7 sectas judías y acerca de los Nazarenos habla de la siguiente manera:

“Nazarenos, que significa, “rebeldes,” quienes prohíben la alimentación de la carne, y no comen seres vivos en absoluto. Ellos tienen los nombres santos de los patriarcas que están en el Pentateuco, pasando por Moisés y Josué el hijo de Nun, y creen en ellos – quiero decir en Abraham, Isaac, Jacob y los más tempranos, el mismo Moisés, Aarón y Josué. Pero sostienen que las escrituras del Pentateuco no fueron escritas por Moisés y mantienen que tienen otras.” – Panarion 19.1

El historiador Epifanio era famoso en el mundo antiguo por usar insultos o palabras despectivas cuando se refería a otras sectas, obviamente Nazarenos no significa rebeldes, sino “aquellos que conservan la Verdad.” Además, escribe en otro párrafo:

“Los Nazarenos – eran de nacionalidad judía – originarios de Galaad , Basán y Transjordania . . .Ellos reconocen a Moisés y creen que él había recibido leyes – sin embargo, no esta ley sino otra. Y de esta forma, eran judíos que mantenían todas las prácticas de la ley, pero ellos no ofrecen o comen carne en sacrificio. Ellos consideran fuera de la ley alimentarse de carne o hacer sacrificios con ésta.  Ellos afirman que estos Libros son ficticios y que ninguna de estas costumbres fueron instituidas por los padres. Esta es la diferencia entre los Nazarenos y los otros…  – Panarion 1:18

Muchos han cometido el error de pensar que Palestina era “completamente Judía” en la época de Jesús y que él fue criado como un “Judío”. Debe ser notado que la secta Nazarena no era realmente “judía” en el sentido moderno de la palabra. El empleo de los “Judíos” por estos historiadores es mejor entendido como habitantes del área de Palestina. Las varias sectas de los “Judíos” eran a menudo muy diferentes en raza, religión y cultura y los Nazarenos eran conocidos por aceptar a gentiles en su Orden.

En la antiguedad la secta Nazarena era distinguida por su vegetarianismo y por estar en contra del sacrificio de animales. Fue la posterior secta Cristiana, formada por Pablo, quienes no estaban interesados en seguir las normas básicas del camino Nazareno, sino en moldear sus costumbres y leyendas greco-romanas a la figura de Jesús. Aquí tenemos una cita en las Homilías Clementinas, donde se maldecía a los fieles seguidores:

“Anatemizo a los Nazarenos, los obstinados, quienes niegan que la ley de sacrificios fue dada por Moisés, que se abstienen de comer seres vivos y quienes nunca ofrecen el sacrificio.” – De la pag. 54, The Essene Odyssey by Hugh Schonfield, Element Books, Ltd. Longmead, Shaftesbury, Dorset, 1984. P. 87. Citado de la página 398, The Conflict of the Church and Synagogue, by James Parkes, London: The Soncino Press, Five Gower Street, 1934.

El Cristianismo Paulino creó su propia colección de Evangelios y practicamente todo vestigio del estilo de vida vegetariano promulgado por los Nazarenos fue borrado de sus textos. Aún así, Jerónimo quien fuera el encargado de traducir la Biblia al latín (Vulgata), escribe en su carta a Joveniano:

“El placer por la carne era desconocido hasta el diluvio universal; pero desde el diluvio se os han embutido las fibras y los jugos pestilentes de la carne animal /…/ Jesucristo, que apareció cuando se cumplió el tiempo, volvió a unir el final con el principio, de manera que ya no nos está permitido comer más carne”. – Jerónimo (331-420) – Adversus Jovinanum 1,30.

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