LA DADIVA DE OFRENDAS

Mani les dijo a sus seguidores que debían practicar la dádiva de ofrendas. Estas Ofrendas podían ser las contribuciones diarias de productos orgánicos para aquellos que moraban cerca de un monasterio, o el 10 % de su ingreso si vivían demasiado lejos de los monásticos.

Las Ofrendas son esto, que él debe hacer un ofrecimiento de alimento a través del Justo (monásticos) y piadosamente dárselo (Kephalia 193:2 3).

La razón principal de esta dádiva de Ofrendas era darles a sus miembros la oportunidad para ganar méritos al participar con los monjes y monjas en el gran trabajo de la reunión de la luz dispersada de Cristo ocultada en la materia, de modo que pudiera ser ofrecida sobre Altares puros y preparada para volver a las alturas en los Barcos de la Luz.

Las Ofrendas serán contadas a su causa, el Ayuno que él ha guardado, el ropaje que él ha puesto sobre los monásticos; y así ellos diariamente comparten una comunión con ellos en su ayuno y sus buenas acciones (Kephalia 233: 16 19).

La dádiva es tanto un honor como un privilegio. Sabios son aquellos que arreglan de tal forma sus vidas que son capaces de nutrir y cosechar la generosidad de la tierra y llevarla a los Altares de las Ofrendas ante los Templos de la Luz.

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